En los primeros momentos de difusión del Islam, se desarrollan las prácticas sufís con los primeros ascetas. El misticismo rehabilitó la música dentro de la práctica del Islam y la convirtió en oración. La belleza de la música es un "signo" de la presencia de Dios.Según Al Ghazali (1059-1111) gran maestro sufi, que escribió un libro sobre el buen uso de la música y el canto en la vida espiritual: "El canto (ghina) tiene una libertad de expresión para comunicar las emociones y las pasiones del hombre, que no posee la salmodia del Corán". La variedad del ritmo confiere a la música un poder expresivo independiente del texto. La Sama, la oración interior provoca la unión con Dios.Dermenghem en Le Culte Des Saints describe la danza mística: "los hermanos constituyéndose en circulo, los ojos cerrados, de pie el uno al lado de otro, mano en mano y al centro un cofrade enmarca la cadencia dando palmadas y girando sobre sí mismo. El cofrade vigila a todos los miembros para que queden en buen orden, y marca el fin de la ceremonia cuando la fatiga y el desorden se muestran amenazantes. Se instalan al centro dos cantantes que cantan poemas místicos dignificando a Dios y elogiando al Profeta. El ritmo va creciendo, paulatinamente hasta que la palabra Allah se convierte en Lab, Ha, H..., y el sonido no sale más que de la garganta. Luego se nota una especie de éxtasis generalizado, en que los cuerpos de los cantantes suben y bajan sin que sus piernas se muevan y el soplo de los corazones saldría como si fuera el chirrido de una sierra gigante. Con los ojos aún cerrados, los rostros expresan un sentimiento ambivalente de dolor y felicidad."A partir del siglo XII y especialmente en el XV, el movimiento sufi se fortalece y expande. Las cofradías -zawya- además de canalizar el fervor religioso, a supuesto una estructura de defensa de los signos de identidad y de la independencia política.Las zawyas del Magreb han sido las grandes depositarias de la traducción musical andalusí, ya que el canto forma parte de las enseñanzas que se imparten a los discípulos.